Hay días que, comparando mi vida con la que tenía antes, sé que ha mejorado, y mucho. Días que siento que soy más libre, más segura de mí misma, más sociable, más activa... mejor.
Y hay otros días en los cuales me acuerdo de mi vida de antes, de las oportunidades perdidas, de todo aquello que me hubiera gustado hacer, o de aquello que podría haber hecho y olvidé o dejé pasar. Y a veces veo a amigos, a conocidos y a no tan conocidos, y teniendo experiencias que yo, con uno o dos años más, no he vivido.
Y me siento triste. Siento una mezcla de tristeza y envidia. Me gustaría haber sido más loca en esta vida, más irresponsable ateniendome a las consecuencias, más impulsiva quizás. Y algunos me dicen "¡Todavía estás a tiempo!". Sí, puede, pero no es lo mismo.
Creo que estos días que me siento así es porque a mi alrededor la gente ha seguido un camino, y yo me he alejado de ese mismo camino. No digo que esté arrepentida de haber seguido un camino distinto, solo digo que a veces me hubiera gustado verme en ese camino.
...
Y esta es una de esas entradas que a medida que voy escribiendo me entran ganas de eliminar.
Ya veremos.
domingo, 3 de abril de 2011
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3 comentarios:
la vida es una aventura, debemos correr riegos...
toma en cuenta que las lecciones mas hermozas de la vida se aprenden en las situaciones mas comprometidas y dificiles.
:) c.n
borra jaja :D
jajaja otro día ya?
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