viernes, 1 de marzo de 2019
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¿Cómo fue que se fue?
Aún no lo sé o no me quiero dar cuenta, hasta ahora la razón me engaña, mi razón me debería dar la razón he ignorar todas las demás locuras de mi mente divergente, cuando por fin estoy empezando a dejar atrás todo, siempre hay algo que se queda entre la añoranza y el resentimiento, cuando hago un examen de conciencia todo se hace reflexivo, y todo se basa en creencias y carencias.
Hay momentos en los que quiero abrir la cajita mágica y dejar salir sueños, miedos, ilusiones e insolencias.
He comprobado que nadie engaña a nadie, solo es que uno cree lo que quiere creer y en mi caso lo he constatado una y otra vez, mi conciencia cada vez está mas alerta, cada día mi diccionario cambia, y ya hay muchas palabras que se han ido borrando y otras tantas aparecen de la nada y sigo buscando su significado a base de la experiencia por más dolorosa que esta sea.
Sigo esperando que todo tenga un orden lógico, espero sin esperar nada, pero me da miedo recluirme, marcharme o quedarme.
Alguien me dijo alguna vez “Ante la primera muestra de ambigüedad..Huye” Yo no quiero huir, no me gusta esa idea, pero tampoco es fácil quedarse...
miércoles, 20 de febrero de 2019
Nostalgia.
En noches como esta, cuando se mezclan el aburrimiento con la nostalgia se me ocurre que escribir podría ser una buena terapia. No porque me sienta deprimida, sino porque se mezclan esos dos sentimientos. Y como espanté a la tristeza tan fuertemente de mi vida que a ratos la extraño, quizás por eso me pega la nostalgia.
Entonces me da por recordar todas las cosas que me llevaron a empezar este blog. Pero no quiero recordarlo todo, no!, sería como un auto fusilamiento. O la tristeza podría pensar que en vez de extrañarla, la estoy invocando y no quiero eso, no…
Solo quiero sentirme más cerca de lo que antes fui. Quizás pensar un poco en estos últimos días me hizo replantear ciertas cosas. Ver donde se cortaron los hilos del amor, en que partes se unieron de nuevo… no sé… tal vez solo tenía ganas de escribir. Y como antes lo hacía, casi siempre, cuando estaba con la tristeza pegada a mi espalda, hoy no sé bien por donde empezar o terminar.
Recorro el camino que me trajo hasta aquí y a ratos siento escalofríos. Porque si bien sé que todo sucede por algo y que los caminos tortuosos nos ayudan a crecer y aprender… y a ser quienes somos hoy… Son cosas que no hacen ningún bien recordar.
Pero tenía ganas de escribir, solo eso… sacar un poco afuera la nostalgia y seguir adelante con mi presente.
Solo eso… nada más que eso…
Entonces me da por recordar todas las cosas que me llevaron a empezar este blog. Pero no quiero recordarlo todo, no!, sería como un auto fusilamiento. O la tristeza podría pensar que en vez de extrañarla, la estoy invocando y no quiero eso, no…
Solo quiero sentirme más cerca de lo que antes fui. Quizás pensar un poco en estos últimos días me hizo replantear ciertas cosas. Ver donde se cortaron los hilos del amor, en que partes se unieron de nuevo… no sé… tal vez solo tenía ganas de escribir. Y como antes lo hacía, casi siempre, cuando estaba con la tristeza pegada a mi espalda, hoy no sé bien por donde empezar o terminar.
Recorro el camino que me trajo hasta aquí y a ratos siento escalofríos. Porque si bien sé que todo sucede por algo y que los caminos tortuosos nos ayudan a crecer y aprender… y a ser quienes somos hoy… Son cosas que no hacen ningún bien recordar.
Pero tenía ganas de escribir, solo eso… sacar un poco afuera la nostalgia y seguir adelante con mi presente.
Solo eso… nada más que eso…
martes, 16 de agosto de 2016
Ya no.
Nos conocimos por casualidad, pensaste que jamás estaría contigo y por cosas del destino fui tu novia. Siempre intenté estar ahí, sin importame la hora, el lugar, los motivos, razones, o los obstáculos que se me pusieran enfrente. Cuando te notaba extrañ te escribía textos a media noche para ver si te alegraba el día siguiente. Estuve contigo en las malas y en las buenas, te escuché y te aconsejé. Quería lo mejor para ti, que siempre cumplieras tus sueños. Me podías decir lo que fuera, porque comprendía que eras así, que no lo hacías por herir y te decía “No te preocupes, ya pasó”. Me preocupaba por ti y por todo lo que estaba a tu alrededor. Intenté ser tu amiga y tu novia, y aunque me rompiste el corazón quería estar contigo.
...quería.
...quería.
jueves, 19 de mayo de 2016
Puedo.
No puedo darte soluciones a todos tus problemas, ni tengo respuestas para tus dudas o temores, pero puedo escucharte y buscarlas junto a ti. No puedo cambiar tu pasado, tu futuro ni los mios, pero si un dia me necesitas ahi estaré. No puedo evitar que tropieces, solo puedo ofrecerte mi mano para que te sujetes y no caigas. Tus alegrias, tus triunfos y tus exitos no son mios, pero disfruto sinceramente cuando te veo feliz. No juzgaré tus decisiones, solo me limitaré a apoyarte, a darte ánimos y ayudarte si me lo pides, no puedo impedir que te alejes de mi, pero si puedo desearte lo mejor y esperar por si vuelves. No puedo trazarte limites dentro de los cuales debas actuar, pero si te ofrezco el espacio necesario para crecer. No puedo evitar tus sufrimientos cuando alguna pena te parte el corazón, pero puedo llorar contigo y recoger los pedazos para armarlo de nuevo con todo el amor y delicadez que tu corazon merece. No puedo decirte quien eres, ni quien deberias de ser, solamente puedo quererte como eres y estar ahí.
lunes, 16 de mayo de 2016
Volví.
Han pasado más de dos años desde mi última publicación, según lo que veo, ya que ni lo recordaba y pensaba, incluso, que hubiesen pasado 5 años por lo menos. Hoy me dio simplemente ganas de escribir, y aquí estoy. Quizá debería coger un diario y nada más, pero el entrar y revisar esto después de tantos años me recordó mi etapa de blogger y quiero un sentir un poquito de esas sensaciones ya olvidadas.
Desde la última publicación hacia hoy, las cosas han cambiado, y vaya que si, hay momentos que sabia este momento llegaría, pero prefería no pensarlo, y ya llegó y si que es difícil... necesito toda mi energía, mi disciplina y mi auto control. La nostalgia me invade, la tristeza y los recuerdos me acorralan.
Pero lo bueno de esto es que empiezo a perder al esperanza. Creí que ambos vivíamos el sueño, que ambos teníamos apuestas lanzadas por el mismo juego. Me equivoqué, aposté sola y perdí sola.
Ha comenzado este tortuoso camino de decirte "no más" pasando por las etapas de un duelo normal, negación, culpa, llanto, odio y perdón... pensando un millón de veces en el "¿en que fallé?" ¿qué me faltó? ¿qué hice mal?
Solo diré ¡gracias! por todos eso momentos (los buenos) que me regalaste, que te regalé, que vivimos y construimos. Y eso debe pesar más que el proceso de duelo. Te perdono por tus errores y me perdono por equivocarme.
Desde la última publicación hacia hoy, las cosas han cambiado, y vaya que si, hay momentos que sabia este momento llegaría, pero prefería no pensarlo, y ya llegó y si que es difícil... necesito toda mi energía, mi disciplina y mi auto control. La nostalgia me invade, la tristeza y los recuerdos me acorralan.
Pero lo bueno de esto es que empiezo a perder al esperanza. Creí que ambos vivíamos el sueño, que ambos teníamos apuestas lanzadas por el mismo juego. Me equivoqué, aposté sola y perdí sola.
Ha comenzado este tortuoso camino de decirte "no más" pasando por las etapas de un duelo normal, negación, culpa, llanto, odio y perdón... pensando un millón de veces en el "¿en que fallé?" ¿qué me faltó? ¿qué hice mal?
Solo diré ¡gracias! por todos eso momentos (los buenos) que me regalaste, que te regalé, que vivimos y construimos. Y eso debe pesar más que el proceso de duelo. Te perdono por tus errores y me perdono por equivocarme.
martes, 25 de marzo de 2014
Limite.
Semana extraña, semana con una sensación de dolor, de angustia, con ganas de olvidarme del mundo, con ganas de dormir, dormir y dormir... y no despertar un tiempo... lástima que no se puede, lástima que uno tiene responsabilidades y no puede dormir eternamente...
Ganas de hacer locuras, ganas de olvidarme de todas las cosas que me rodean, de todas esas situaciones que me tienen "mal", las cuales son muchas...
Quisiera llegar un día y perder la memoria aunque sea por unos segundos, estar en paz al menos por un momento. Y sigo perdiendo el tiempo tratando de ordenar ideas, tratando de juntar ese rompecabezas que tengo, sé que llegará el día en que pueda decir todo eso que guardo y que sigo guardando, todo llega a su limite, lástima que yo aún no llego a mi limite, ni siquiera sé hasta que punto soy capaz de aguantarme todo esto.
Ganas de hacer locuras, ganas de olvidarme de todas las cosas que me rodean, de todas esas situaciones que me tienen "mal", las cuales son muchas...
Quisiera llegar un día y perder la memoria aunque sea por unos segundos, estar en paz al menos por un momento. Y sigo perdiendo el tiempo tratando de ordenar ideas, tratando de juntar ese rompecabezas que tengo, sé que llegará el día en que pueda decir todo eso que guardo y que sigo guardando, todo llega a su limite, lástima que yo aún no llego a mi limite, ni siquiera sé hasta que punto soy capaz de aguantarme todo esto.
domingo, 3 de marzo de 2013
Inbox.
El pasado anterior a este pasado reciente, toca mi puerta o para hablar con más propiedad, llena mi inbox nuevamente. Nunca creí que la situación en la que me encuentro hoy en día, tuviera una consecuencia positiva, pero descubro que si la tiene. El cinismo me muestra su costado útil y justifica su existencia.
Leo tu mensaje, advierto instantáneamente que sigues teniendo la capacidad de persuasión intacta, es tu don y tu profesión. Antes de que tu persuasión me dañara, la admiraba, claro, nunca pensé que yo iba a ser una desprevenida más.
La última vez que nos vimos, fue por casualidad. Ahí estabas frente a mí. Tu incomodidad me extrañó, pensé que ese era mi rol.
Tu mirada tenía algo distinto, una oscuridad, un trasfondo en el que preferí no indagar, intuyendo el peligro que me podía generar. Fue todo muy formal, protocolar, impersonal. Te vi como desarmado, no presentaste resistencia frente a mi actitud que ya no me importabas. Mi conclusión fue que estábamos más grandes, más civilizados, más insensibilizados.
Tu mensaje ratifica la sensación que me dejó nuestro encuentro. En conclusión, me di cuenta que mi buena fe y mi amor sincero te tenían como inmerecido destinatario. Entiendo que todo lo que di lo di por mí, porque lo sentía así, independientemente de si lo merecerías.
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